Tras años de prohibición, el cannabis está reapareciendo en muchas ramas de la medicina, incluida la oncología. Los cannabinoides se utilizan como complemento de los medicamentos establecidos, sobre todo en el tratamiento del cáncer avanzado. El apoyo cannabinoide se utiliza principalmente en el ámbito de los síntomas más intratables y cuando los medicamentos convencionales provocan efectos secundarios inaceptables.


